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que hago de mi 

Creo que este estado de locura del que siempre hablo ah llegado a su fin. Mi demencia era solo un momento transitorio por el que debía pasar para descubrir que no estoy loca.
Simplemente, acepto la realidad. Veo la vida tal y como es. Vivo enferma por expulsar fuer de mi ser todo lo que me hace mal.
Un sabio me dijo una vez que sufriría mucho en mi etapa de crecimiento y que mi mente no se limitaba a la estupidez que impone la sociedad.
Gracias a el entendí que me destino en la vida era ser incomprendida, pues la etapa de crecimiento solo finaliza con la muerte.
El mismo sabio me pregunto porque nunca hablaba de finales felices.
En sus palabras eh llegado a la respuesta.
Mi experiencia me permite decir que la felicidad plena esta regida por sacrificios, escrita con sangre, barnizada con lágrimas, impresa en la piel resistente al sudor.
La felicidad plena se vive luego de la vida; cuando ya uno cumplió con su destino y lo único que resta es apagar las luces de los focos del ingenio.
No es que no se deban disfrutar de los momentos de bienestar, estamos obligados a sonreír para poder pasar desapercibidos y no ser categorizados como dramáticos; pero la verdad es que uno viven en constante crecimiento. Aprendemos de las alegrías y de las desgracias, ambas plasmadas de sufrimiento y dolor.
Un ejemplo claro es el amor, todos sufrimos por amor, pero mas que nada sufrimos en trances de amor.
Los seres humanos somos personas distintas, pensamos desigual, defendemos nuestra postura, peleamos por la integridad de nuestro ser.
Desgracia pelear con la persona que amas, crecimiento el poder llegar a un acuerdo que traslade a esos dos cuerpos a un estado transitorio de felicidad, hasta que un choque los desenfoque y tiña de gris esas miradas pomposas.
Ejemplos así hay demasiados, podría llenar páginas y páginas y siempre llegaríamos al mismo resultado. Pero ya es tarde, mis ojos se desmayan y ya no tengo fuerzas para empuñar esta pluma.
Me marcho volando hacia el inconsciente donde tal vez me encuentre con Freud y tome una taza de té.

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